Aunque se les conoce como lirios de invierno, lo cierto es que, en nuestras localidades comienzan a florecer en otoño.
Son lirios de pequeño tamaño, que solo se elevan sobre las praderas en que crecen de 15 a 25 cm.
En breves fechas, cuando estén en el máximo de su floración, pueden vestir de azul-morado amplios parterres.

