En los pinares de Tolox hemos recolectado estos níscalos (Lactarius deliciosus).
Este hongo pueden desarrollar sombreros grandes, de hasta 14 y 15 cm, teniendo deprimida la parte central. Su coloración no es homogénea, presentando facetas a modo de manchas de color más intenso.
El pie es más bien corto, cilíndrico y hueco. De color semejante al sombrero pero más pálido, con facetas de color anaranjado intenso.
Al quebrase exuda un líquido (látex) de color naranja intenso (parecido al color de las zanahorias), que posteriormente se torna verde.
Las láminas bajan un poco por el pie (son algo decurrentes) y como se aprecia en la fotografía muy abundantes, están apretadas.
Es muy buen comestible y a mi me gustan especialmente en cazuela con patatas. En casa la preparamos así:
Hacemos un sofrito con tomate, pimiento, cebolla y ajo.
Limpiamos los níscalos quitándoles las partes oxidadas (verde) y las láminas. Los partimos en trozos grandes (de 3 ó 4 cm). Tras pelar las patatas las partimos también en trozos de tamaño semejante.
En una buena cazuela ponemos a fuego lento el sofrito, unas hojas de laurel, la sal, una copita de vino, una cucharadita de pimentón (a mi me gusta el de la Vera), los níscalos y las patatas (no añadimos agua, pues con la que sueltan las setas es suficiente), y lo mantenemos todo en pequeña ebullición hasta que las patatas estén hechas.
Queda una magnífica cazuela con un caldo muy trabado.
¡BUEN PROVECHO!

