Aunque muchas setas tienen un aroma similar entre si (el que se denomina como olor fúngico), otras lo tienen muy característico y ese es el caso de esta seta. Clitocybe odora tiene un fuerte, penetrante y persistente olor a anís.
Como puede apreciarse, es una seta más bien de pequeño tamaño, de color verde-azulado y con el pie del mismo color que el sombrero pero algo más claro.
Las láminas llegan a unirse al pie e incluso bajan un poco por él.
Suelen aparecer en hileras o formando “corros de bruja”.
La mayoría de las guías de setas, hablan de la esporada de la seta de anís como de color blanco, yo no es ese el color que he obtenido y estoy más de acuerdo con el que le adjudica la guía de INCAFO de los hongos de la Península Ibérica, “ligeramente rosada en masa”.
El tamaño medio de las esporas ronda los 7,5 x 5 μm y presentan forma elipsoidal.
Todas las guías dan esta seta como comestible, aunque dado su fuerte aroma recomiendan utilizarla en pequeñas cantidades y solo para aromatizar otros guisos. Yo no la he consumido.




